«muchas tardes vengo aquí, traspaso la cancela, atravieso el pequeño jardín y entro en el edificio de la residencia donde ahora vive mi madre, esa mujer que ya no recuerda que soy su hija. suele alegrarse de verme: intuye que soy alguien querido, aunque no sepa con certeza quién. me ha olvidado a mí, como ha olvidado la mayor parte de su propia vida. parece ensimismada. podría pensarse que...
